Capítulo XI, De la muerte del cuerpo político
Tal es la inclinacion natural é inevitable de los gobiernos mejor constituidos. Si Esparta y Roma perecieron, que estado puede esperar una eterna duracion? Si queremos fundar un establecimiento duradero, no pensemos en hacerlo eterno. Para acertar no debemos intentar lo imposible, ni lisongearnos de dar á las obras de los hombres una solidez de que no son capaces. Continue reading “Capítulo XI, De la muerte del cuerpo político”
Capítulo X, Del abuso del gobierno y de su propension á degenerar
Asi como la voluntad particular obra sin cesar contra la voluntad general, asi tambien el gobierno hace un continuo esfuerzo contra la soberanía. Cuanto mas crece este esfuerzo, [116] tanto mas se altera la constitucion; y como aqui no hay otra voluntad de corporacion que resistiendo á la del príncipe, se equilibre con ella, tarde ó temprano debe el príncipe indispensablemente oprimir al soberano y romper el contrato social. Este es el vicio inherente é inevitable, que desde el orígen del cuerpo político, tiende sin descanso á su destruccion, á la manera con que la vejez y la muerte destruyen al fin el cuerpo del hombre. Continue reading “Capítulo X, Del abuso del gobierno y de su propension á degenerar”
Capítulo VII, De los gobiernos mixtos
Propiamente hablando, no hay ningun gobierno simple. Un jefe único ha de tener magistrados subalternos; un gobierno popular ha de tener un jefe. Asi pues, en la reparticion del poder ejecutivo, hay siempre una gradacion desde el número mayor al menor, con la diferencia de que á veces el número mayor depende del menor, y á veces al revés. En algunos casos la reparticion es igual, ya sea cuando las partes constitutivas están en una mutua dependencia, como en el gobierno de Inglaterra; ó ya cuando la autoridad de cada parte es independiente, pero imperfecta, como en Polonia. Continue reading “Capítulo VII, De los gobiernos mistos”